Sobreviviente

Este es un trabajo por encargo. En este blog escribire la historia de mis vivencias en la universidad como yo he cambiado durante todo este periodo.

Tuesday, January 31, 2006

Es tiempo de mostrar mi arte

Por otro lado, mi parte artística quería otra cosa para mí. Me di cuenta que al fin podía hacer dibujos de calidad. También me di cuenta que las cosas que escribía tenían sentido, incluso algo de belleza.
Quería compartir mis logros con el mundo. Mas no hallaba como hacerlo. Hasta que vi un afiche de un con curso de dibujo. Luego vi otro de un concurso de cuento y poesía. Sentí que esta era una excelente oportunidad, que no la dejaría pasar.
No lo hacia tanto por ganar, sino por que los demás viesen lo que estaba haciendo. En especial que ella lo viese.
Si ganaba, pues el pensamiento de ganar siempre esta dentro de nosotros, se lo dedicaría y le daría un gran regalo. Si no me quedaba la experiencia de haber participado.
Me inscribí y comencé a escribir los poemas y el cuento. Me tomo cerca de una semana en entregarlos.
Entre tanto, participé en el concurso de dibujo. Me sentí muy bien haciéndolo, aunque a veces miraba de reojo a mi alrededor y veía como otros concitaban mayor atención de la que yo conseguía.
Termine un poco cansado, pero profundamente satisfecho con lo que había hecho pues di todo lo que tenia en mis obras.
No quede entre los ganadores, pero que importa. Tendría varios años para ganar alguno de ellos. De hecho lo lamentaba mas por no tener nada para decir a aquella que invadía mis pensamientos. Nada que considerase importante.

Ya no soy el que solía ser

Producto del rechazo, comencé a dudar nuevamente y a deprimirme inclusive. Volví a refugiarme no sólo en el dibujo, sino también en la pintura y la escritura. Pensaba que podía contener esta parte artística dentro de mi, pero ya no era el que solía ser.
La primera victima de esta nueva actitud fue un ramo de laboratorio. No lo iba a abandonar como lo hice con el laboratorio de electrónica A, pero había perdido el deseo de luchar en ese ramo.
En mate me di cuenta que no podría hacer todo lo que exigía, así que lo desinscribí.
En cada uno de los otros 3 ramos tenia una persona que me impulsaba a seguir. En control tenia la admiración por mi profesor, en laboratorio de elo A tenia un compañero excelente al cual no le podía fallar. Y en física estaba ella. El deseo de demostrarle que era mejor al menos como alumno no me dejaría bajar los brazos. Al menos en estos tres ramos.

El regreso

Quería volver. Había estado mucho tiempo congelado. Pero por sobre todo, quería ver a esa chica, a aquella que conseguí hablarle. Pensaba en ella todos los días. No podía evitarlo. No quería evitarlo.
Por otro lado tenía miedo que mis habilidades hubiesen mermado a un nivel que ya no pudiese retomar el ritmo que tenia antes de la crisis.
Mientras me debatía entre estas emociones, me entre que el regreso sería una semana antes de lo que yo creía.
Finalmente llegó el gran día. Volví a ser un universitario. Esto me alivió y me sentí lleno de una nueva energía. Estaba contento. Un cambio positivo había obrado en mi. Pude sentir en el trabajo en sesiones.
Pero los pensamientos sobre esa chica no disminuían, sino que aumentaban y comenzaron a llenar mi mente. Lo que realmente deseaba era volverla a ver, aun si ella no me devolviese la mirada. Los días en que no lo conseguía me sentía incomodo.
Quería mostrarle nuevamente mi aprecio, y comencé a pintar para ella. Pero ella respondió fríamente, y me sentí desolado.

¡¡Yo le hablare!!

¿Recuerdan a la chica bella de industrial? No fue hasta que hable con uno de mis compañeros del laboratorio de elo A que me di cuenta que la quería cono conocer. Pero la falta de oportunidades me hicieron desistir
Mas con las sesiones de la psicóloga, fue que me di cuenta que lo que necesitaba para conocerla ya lo tenia dentro de mi.
Tenia que hablarle algún día. No era posible, ni conveniente, que me quedase mirándola eternamente. ¿Pero como lo conseguiría? De solo pensarlo me paralizaba.
Hasta que enconte la respuesta: le regalaría un dibujo como pretexto.
Eran los últimos días de junio. Viaje a Valparaíso muerto de sueño y llegue a la hora del almuerzo. La espere en el patio central. Y la espié hasta que estuviese sola. Se que suena obsesivo, pero soy tímido y quería por sobre todas las cosas poder finalmente hablar. Ese fue el origen de todos estos planes.
Finalmente ella salio de la U, sola. Era mi oportunidad. Una en un millón. No la dejaría pasar, así que la seguí. Tras vacilar entre hablarle o no, finalmente lo hice. Yo que esperaba hablarle por medio de un amigo, le había hablado directamente y sin mas compañía que el dibujo que le había de entregar.
No tuve mucho tiempo para conversar, así que rápidamente le hice saber que era admirador suyo y aproveche de regalarle el dibujo de una rosa.
Me costo todo el esfuerzo del mundo, pero había valido la pena. Fue la primera vez que me miró. Gracias a esa anécdota conocí el valor del romance

Mujeres

Si bien en la U había pocas y la mayoría no eran muy bonitas, tampoco me sustraje del todo al componente femenino de la U.
Al principio, no me interesaban en lo más mínimo, pues como ya lo mencione, estaba acostumbrado a otro tipo de mujer, muy superior en belleza.
Mas no por ello me dejo de llamar la tenci un par de ellas, claro que eran de otras carreras.
En el segundo semestre, me gusto una de las que ya conocía en común y me preocupe. Pensaba que era producto del aislamiento en el que había elegido estar, así que no tardo mucho en que se me pasara. Además estaba atado a los recuerdos de mi pasado.
En el tercer semestre conocí a las electrónicas, nada que decir simplemente no valían la pena.
Pero la U era más que sólo común y electrónica. Fue entre las industriales que vi a la chica más bella de todas. Pero ¿que podía hacer? Nada, así que me contente con mirarla desde la distancia.
Sucedió lo del quiebre (Ver capitulo El gran quiebre) y no pude pensar en mujeres. Hasta que conocí una por medio de estos foros virtuales. Cuando lo conocí en persona no era lo que pensaba y esta historia termino antes de empezar.
Mientras estuve congelado miraba a las escolares de san Antonio. La escasez no me había hecho bien. Pero no pase de mirarlas. Pues para mí no dejaban de ser cabras chicas.
La verdad es que jamás me había arriesgado a conocer a una mujer. Hasta ahora.

Viajes (O la U desde fuera)

Llego marzo. Para muchos era el momento de regresar a clases, pero para mi era la continuación de mi periodo de reflexión. Reconozco que tenía mis dudas respecto a lo que podría lograr yendo a la psicóloga, pero éstas comenzaron a disiparse tras la primera sesión.
De lo que me di cuenta era que para salir de esta crisis tenia que poner todo de mi parte. Ser el propio gestor de mi sanacion. Así que comencé a preparar los temas que quería discutir en las futuras sesiones. También reconocí que no tenía que estar únicamente en las sesiones, sino que podía tomarme un ratito para conversar con mis ex compañeros de común. Fue en este periodo, el de la congelación, el que mas disfrute de su compañía desde que habi entrado en la U.
Comencé también por esa época a rehacer mis dibujos, y así fue como me percate de lo mucho que había mejorado. Me maravillaba de varios de ellos. Y sentí que ya había llegado a un nivel de logro que me satisfacía.
Entre mis viajes a la U y mis dibujos pasaron cuatro meses.

Tercer año: No es tiempo de volver sino de aprender

Había congelado. Este semestre tenia pensado entrenar, encontrar un trabajo y seguir mejorando como dibujante. Por suerte tenia hasta junio para lograr todo esto.
En enero la universidad me ofreció una beca, con la condición de anular mi congelación. Después de pensarlo seriamente, pues no niego que estuve tentado de aceptarla, llegué a la conclusión que podía perderla muy fácilmente en mi estado de animo, en cambio el tiempo que pasaría congelado podía ser ampliamente mas beneficioso.
Entonces se me planteó la opción de asistir a sesiones con la Psicóloga de la U. Tenia cierto recelo de los psicólogos, pues ya me había tratado dos veces en el pasado sin un resultado decisivo. Pero quería sanarme de todo este sufrimiento que me había invadido sin razón aparente, y por esto ultimo accedí. Además quería conocer cosas de mi mismo de las que ni siquiera me había puesto a pensar.
Con el deseo de superar esta crisis para siempre fue que comencé el periodo de congelación propiamente tal.

Hay cosas que necesito enfrentar fuera de la U

Las dudas se multiplicaban a cada instante. Me sentía lejos de la carrera y al mismo tiempo, no veía ninguna alternativa entre las demás ingenierías. Me sentía atrapado por la inercia. Quería probar cosas nuevas. Por ello fue que caí en la trampa de los foros virtuales. Digo trampa pues no me supe dosificar, y me entregue con demasiado ímpetu el afán de conocer a personas nuevas, cosa extraña pues solo conseguí ver letras en la pantalla de un ordenador.
Por esto mismo fue que mi rendimiento comenzó a resentirse en la última parte del semestre. No me fue bien aunque conseguí pasar casi todos mis ramos. El único que no pasé fue precisamente el laboratorio de electrónica y reconozco que no fue por que no fuese capaz. Creo que quedó bastante claro en el capitulo anterior.
Sabia que tenia que hacer algo al respecto. Si seguía en la U corría el riesgo que mi desinterés fuera en aumento. Tenia claro que cambiarme de carrera era completamente inútil. No era esa una solución válida.
Por otro lado quería seguir dibujando, pues había mejorado mucho y quería seguir progresando.
Necesitaba redescubrirme y entendí que no lo podría hacer dentro de la U en una carrera absorbente. Fue por eso que decidí congelar.
Quería detener la crisis de identidad que me estaba consumiendo. Y cualquier cosa era mejor que hacer algo que no me movía.

Saturday, January 28, 2006

el laboratorio

A partir de este semestre, comencé a tomar ramos de laboratorio. Mi experiencia en actividades prácticas era mínima, por no decir que era nula. Realmente esta experiencia seria toda una incógnita.
La primera experiencia comencé a ver la dolorosa realidad. No me gustaban las actividades prácticas. Además tenia un compañero de grupo, por decirlo menos complicado. Todo se tenía que hacer a su manera, aun si esa no era la mejor opción.
Incluso si el resto no estábamos de acuerdo. Esto ultimo generalmente se resolvía con el tercero cambiando de idea únicamente para complacerle.
Todo esto me llevo a tener una mala actitud hacia este ramo.
Bien, la mala actitud la tenía en todos los ramos. Pero en este ultimo requería un poco mas de dedicación. Dedicación que no le podía brindar.
Así el laboratorio se convirtió en el detonante de la crisis que me invadió a lo largo de este semestre. Y solo conseguí durar tres meses en éste, debido a que todo era demasiado insostenible. Puedo resumir mi estado de animo en la siguiente frase”lo deje porque ni siquiera estoy interesado en pasarlo. ”